Principales hallazgos

Normatividad y mercados abiertos proporcionan certeza a la inversión y permiten a las pequeñas empresas competir con las grandes corporaciones.

La política energética alemana es una combinación de instrumentos basados en el mercado y normatividad. En el marco de la Ley de energía renovable (EEG), la electricidad renovable tiene garantizado el acceso a la red para proporcionar certeza a la inversión y además permite que negocios familiares y pequeñas empresas compitan con las grandes corporaciones. Las políticas permitieron a los productores de electricidad verde vender su energía a la red a la tasa establecida. Las tasas son “regresivas”, es decir se van haciendo más bajas con el tiempo reduciendo precios futuros. Con la introducción de las subastas, el gobierno alemán ha buscado nuevas vías de mantener la participación de los ciudadanos en los proyectos de energía. A diferencia del carbón y la energía nuclear, los costos de las energías renovables no están ocultos ni se trasladan a las generaciones futuras, son transparentes e inmediatos. El gobierno considera que su papel es establecer metas y políticas; el mercado decide cuánto se invierte en las energías renovables y cómo evoluciona el precio de la electricidad. Los consumidores tienen la libertad de elegir a su proveedor de energía de manera que pueden comprar electricidad más barata o cambiar a un proveedor con un portafolio 100 por ciento renovable.