Principales hallazgos

La Energiewende alemana tiene horizontes más amplios de lo que se discute.

La Energiewende alemana no sólo tiene que ver con el desplazamiento de la energía nuclear y el carbón para cambiarlos por energías renovables en el sector de la electricidad. La electricidad tan sólo constituye cerca de 20 por ciento de la demanda de energía de Alemania con cerca de 40 por ciento dedicado a calefacción y otro 40 por ciento a transporte. La mayor parte de la atención pública se ha centrado en el sector energético, con la eliminación gradual de la energía nuclear y el cambio hacia la energía eólica y la energía solar. No obstante, de hecho, Alemania es líder en tecnologías de edificios altamente eficientes, como las “viviendas pasivas”, que hacen redundantes los sistemas de calefacción en los hogares, así como en electrodomésticos y equipos industriales eficientes. Sin embargo, y desafortunadamente, las tasas de renovación de vivienda son muy bajas para que la tremenda eficiencia que se obtiene con la renovación energética sea totalmente efectiva. Alemania no ha expandido su red de calefacción distrital, que genera calor residual de los generadores de energía o de extensos campos de colectores de energía térmica solar. Quizá el mayor reto se encuentra en el sector del transporte, donde ya se plantean una serie de opciones en el mundo – de movilidad eléctrica a vehículos híbridos –. La industria automotriz de Alemania aún no es líder en dichas tecnologías. Sin embargo, las ganancias en mayor eficiencia se verán cuando cambiemos de la movilidad individual al transporte público, y de autos enormes a vehículos pequeños.