Principales hallazgos

La Energiewende alemana se da aquí y ahora.

Es muy poco probable que Alemania revierta su curso de acción. La transición que ha implicado dejar atrás la energía nuclear está muy avanzada. Por supuesto que las cuatro grandes empresas (E.On, RWE, Vattenfall y EnBW) en algún momento dieron dura batalla para defender sus intereses y buscaron retrasar el cambio hacia las energías renovables. No obstante E.On y RWE han hecho públicos sus planes para detener la construcción de plantas nucleares internacionalmente, mientras que EnBW ahora es propiedad del estado de Baden-Württemberg, con un gobernador verde que es muy probable que instruya a la empresa dejar de apoyar la energía nuclear. El gigante industrial Siemens también dejó la energía nuclear fuera de su portafolio y ahora quiere centrarse en la energía eólica e hidroenergía. La población alemana apoya decididamente ampliar las energías renovables, aun a la luz del incremento en las tasas del precio al por menor para la energía. Los alemanes esperan que sus líderes políticos acepten el reto de la transición energética. Hay desacuerdos entre el espectro político con respecto a qué estrategia es la mejor, pero en general todos los partidos políticos alemanes apoyan la transición energética, pues el público alemán también la apoya abrumadoramente.