Preguntas y respuestas

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la Energiewende hoy en día?

La Energieweden alemana ha recorrido un largo camino. No obstante permanecer varios desafíos importantes: organizar una eliminación gradual del carbón y conducir una transición energética en los sectores de la calefacción y el transporte (acoplamiento de sectores) se encuentran entre los principales desafíos.

Aquellos que se preocupan por las emisiones de carbono dirán que la energía producida con carbón es el principal reto, mientras que las comunidades que viven de la generación de energía termoeléctrica y/o de la minería del carbón dirán que necesitan protección económica. Si bien una eliminación gradual pero acelerada del carbón sería buena para el clima, algunos sectores de la sociedad alemana no quieren que sea demasiado rápida para aquellas comunidades y trabajadores.

Aquellos que se preocupan por la contaminación del aire podrían señalar a los automóviles a diésel y gasolina, además de las termoeléctricas. En el último decenio, en Bruselas, el gobierno alemán ha bloqueado estrictas regulaciones de emisiones en el ámbito de la Unión Europea, que habrían afectado en particular a los fabricantes alemanes de automóviles de lujo. Ahora, los vehículos eléctricos pueden hacer obsoleto el conocimiento en tecnología diésel de los alemanes. Se considera que unos 800,000 puestos de trabajo en el sector automotriz alemán están en riesgo, cifra que fácilmente duplica la cantidad de puestos actuales en el sector de las energías renovables. La transición de las automotrices alemanas hacia la fabricación de autos eléctricos es un desafío de grandes dimensiones, especialmente porque podría ser que no son líderes en esa tecnología.

En el sector de la energía, ampliar la red para disminuir la congestión es otro desafío. Aunque de cualquier forma la red necesita crecer, algunos ciudadanos y expertos alemanes quisieran enfocarse en proyectos más pequeños, locales, comunitarios, no solo un montón de turbinas en el norte ventoso, que luego requieren de líneas de transmisión por todo el país para llegar al sur intensivo en uso de energía eléctrica.

Y eso nos lleva al tema de la aceptación social. No puede partirse del supuesto que los alemanes siempre van aceptar la Energiewende, especialmente considerando que es de carácter cambiante. En efecto, inició como un movimiento de base que se ha transformado en una industria enorme. Es muy probable que los alemanes, que son los más entusiastas de las energías renovables, ya estén participando; es posible que ya cosechamos el fruto que se encontraba en las ramas más bajas del árbol en términos de la aceptación social. A muchos alemanes les sigue atrayendo la idea manejar sus autos devoradores de gasolina y comer carne periódicamente, entre otras cosas que no son buenas para el medioambiente. El desafío que implica conseguir que todos y cada uno de nosotros cambiemos nuestro comportamiento, incluso cuando no hay una recompensa financiera, es, tal vez, el más grande de todos.

Pero, sobre todo, es importante entender que la Energiewende es una tarea compleja que se llevará a cabo a lo largo de varias generaciones. Cometeremos errores a lo largo del camino. No podemos simplemente enumerar los desafíos en orden de importancia objetiva.