Tecnología un tema fundamental

Otras energías renovables

Otros tipos de energías renovables incluyen el calor solar y la energía geotérmica (que puede usarse para generar electricidad y proporcionar calor). Si bien Alemania no cuenta con un gran potencial geotérmico, como es el caso de Islandia y Estados Unidos por ejemplo, aún así algunas aplicaciones valen la pena. El calor solar no ha sido tan exitoso como la energía solar, sobre todo debido a que no se ha reducido considerablemente el costo de los colectores en los últimos 10 años, lo que resulta en altos costos de instalación.

El país sí cuenta con recursos geotérmicos, esto es calor proveniente del subsuelo. La primera planta de energía geotérmica en Alemania entró en operaciones en 2003, aunque no ha llevado a cabo muchos otros proyectos posteriores.

El público en general sigue preocupado con la actividad microsísmica, ruido e impactos en mantos freáticos. La participación de la comunidad desde el inicio, la selección cuidadosa del sitio para construir las plantas y la mejor exploración y tecnologías de operación que se tengan disponibles son, en consecuencia, cruciales para reducir al máximo los riesgos e incrementar la aceptación. No obstante, en comparación con América del Norte y Asia, el potencial geotérmico en los países europeos de la OCDE (incluida Alemania) es notablemente menor y restringido a ciertas regiones atractivas, donde se pueden obtener buenos resultados energéticos con altas temperaturas. Por ello se espera que el crecimiento de la generación de electricidad mediante fuentes geotérmicas sea significativamente lento en comparación con la energía eólica y la energía solar.

Energía hidráulica

Las tarifas de inyección originales de 1991 se implementaron principalmente para ayudar a las hidroeléctricas pequeñas a seguir siendo rentables. En los últimos 25 años se han construido algunas hidroeléctricas, pero el potencial de la energía hidráulica ya está largamente agotado. Por ejemplo, en 1990 se generaron unos 17,4 TWh de energía hidráulica, frente a los 19,3 TWh de 2015. Sin embargo, este aumento de casi 10 % depende un poco del tiempo: en 1996, por ejemplo, se generaron 22 TWh. En comparación con esta referencia la generación hidroeléctrica actual se ha reducido en un 10 %. Paralelamente a la modernización de los sistemas se han implementado mejoras medioambientales en muchas hidroeléctricas en la última década.

Calor renovable

Cuando se genera calor mediante energía renovable – como biomasa y calor solar – uno habla de “calor renovable”, aunque el término también puede abarcar la recuperación de calor residual para calefacción. Debido a que la calefacción equivale a cerca de 40 por ciento del consumo total de energía en Alemania, el potencial para calor renovable es mayor en comparación con la electricidad renovable, debido a que el total de electricidad sólo asciende hasta 20 por ciento del consumo de energía del país. Sin embargo, Alemania no ha tenido el mismo éxito promoviendo el calor renovable, en parte debido a que nunca ha proporcionado tarifas de alimentación. El gobierno alemán se ha propuesto como meta obtener 14 por ciento del calor que requiere el país de fuentes renovables para 2020. En el marco de la Ley para calor renovable, todas las nuevas construcciones tienen que tener sistemas de calefacción con un mínimo de energía renovable.

Calor renovable a partir de biomasa

Hasta ahora, la mayor parte del calor renovable proviene de biomasa, son residuos de madera, leña y cada vez más pellets de madera la mayor parte del material que se consume. El Programa de Incentivos del Mercado Alemán también apoya la generación de calor renovable producido con biomasa, con criterios de eficiencia y emisiones más estrictos. Además, el calor residual de unidades de biomasa se utiliza directamente en redes de calefacción. En efecto, la Ley alemana de energía renovable exige que la mayor parte de las unidades de biomasa recuperen parte del calor residual que se produce en el proceso de generación de electricidad (a esto se lo denomina “cogeneración de calor y energía”).

Calor renovable a partir de bombas de calor y calor solar

Es creciente la aparición en el mercado de tecnologías que utilizan fuentes de energía renovable. Además de la biomasa, por ejemplo, hay una energía geotérmica “superficial”, en la cual se toma el calor de apenas por debajo del suelo o de los mantos freáticos. Después, este calor se puede utilizar en combinación con bombas de calor, es decir del calor que se toma del aire circundante. En 2016, se instaló una cifra récord (66,500) de bombas de calor en Alemania.

Los colectores termosolares también se pueden instalar en viviendas o negocios para cubrir su demanda de calor. Para finales de 2016, Alemania contaba con un 2,24 millones de sistemas termosolares instalados en aproximadamente 19,9 millones de metros cuadrados de superficie.

En el caso de construcciones en particular, las inversiones en eficiencia podrían amortizarse mediante el consumo a lo largo de varios decenios, sin embargo, podría ser que los costos iniciales siguieran siendo prohibitivos. Para superar dichos obstáculos, Alemania puso en marcha el Programa de Incentivo del Mercado que aporta fondos para sistemas de calor renovable (colectores termosolares, modernos calentadores de biomasa y bombas de calor eficientes).

No obstante, este mercado no ha crecido ni con mucho de manera tan acelerada como el sector fotovoltaico. Una razón para el lento crecimiento de la energía termosolar es que Alemania no cuenta con tarifas de alimentación especiales para el calor solar, únicamente para la energía solar. El calor solar ha dependido, en consecuencia, por lo menos parcialmente, de los reembolsos gubernamentales financiados por un ecoimpuesto y comercio de emisiones. Aunque el coste de los colectores térmicos solares ha disminuido, los costes globales del sistema no lo han hecho, en parte debido a los costes persistentemente altos de instalación. Además, el mercado de los colectores térmicos solares se ha restringido en gran medida a las pequeñas aplicaciones para viviendas unifamiliares y bifamiliares. Otros países, en particular Dinamarca, han favorecido los grandes colectores montados en suelo, ofreciendo precios de colectores reducidos a una quinta parte y costes de generación de calor competitivos. En Alemania, a pesar de que los sistemas reciben apoyo económico, este segmento de mercado tiene un gran potencial para desarrollarse aún más. Como parte de su "Estrategia para la eficiencia energética de edificios" el gobierno alemán ha anunciado nuevas actividades para apoyar la instalación de sistemas termosolares para la calefacción urbana.

A la fecha, el calor solar únicamente cubre cerca de uno por ciento de la demanda de calor en Alemania, lo cual es particularmente desafortunado ya que el calor constituye casi 40 por ciento del consumo de energía en Alemania, mientras que la electricidad únicamente constituye 20 por ciento (el restante 40 por ciento lo ocupan los combustibles para motor).

En otras palabras, el potencial para el calor renovable es mucho mayor que el potencial para todas las fuentes de electricidad en la transición alemana a las energías renovables.