Políticas para energía limpia

Tributación ambiental

Cobrar impuestos a los malos no a los buenos. Como dice la consigna, la tributación ambiental incrementa el pago de impuestos a las actividades ambientalmente dañinas (como el consumo de combustibles de origen fósil). Algo que al mismo tiempo es neutro en términos de ingreso, ya que los ingresos fiscales pueden destinarse para reducir los costos de algo que la sociedad considera bueno (como en el caso de Alemania, el trabajo, cuando los ingresos se utilizan para compensar el impuesto sobre la nómina). La política fue muy exitosa en Alemania y ha creado unos 250 mil empleos, ha reducido el consumo de combustibles y ha hecho más competitivos internacionalmente a los trabajadores alemanes.

Desde 1951, Alemania ha tenido un impuesto petrolero, denominado impuesto energético a partir de 2006. Para 2007 (la última vez que se le efectuó un cambio), por ejemplo, por cada litro de gasolina se cobró 65,45 centavos; esto es, aproximadamente 2,50 euros (más de tres dólares estadounidenses) por galón (US gallon). En otras palabras, tan sólo el impuesto petrolero alemán cuesta más o menos lo mismo que la pura gasolina en Estados Unidos, ¡y todavía tenemos que agregar el impuesto a la venta!

A diferencia del impuesto petrolero, la tributación ambiental es neutral en términos de ingreso. Esto quiere decir que compensa un rubro de ingreso en otro lugar. En el caso del “eco-impuesto” en Alemania, alguno de los ingresos fueron destinados a un rubro presupuestario que financia energías renovables, sin embargo, la mayor parte del ingreso fiscal por aquel concepto se utilizó para reducir el impuesto a la nómina, debido a que el gobierno consideró que una condición que dañaba particularmente a los negocios alemanes era el alto costo de la fuerza de trabajo alemana. En el periodo 1999-2003, se aplicó por primera ocasión un eco impuesto con incrementos anuales; esto en el marco del gobierno de coalición de los socialdemócratas y el partido de los verdes. Se aplicó no sólo a la gasolina y diesel para vehículos sino también al aceite para calefacción y combustibles de origen fósil (gas natural, carbón, aceite y gas licuado de petróleo) que se utilizan para generar electricidad.

Cobrar impuestos a los malos, no a los buenos

En su momento, la idea de que pagar un impuesto en la estación de combustible debe ayudar a compensar las pensiones de los jubilados fue un trago amargo para los alemanes, pero de hecho es lo que hace especial que la tributación ambiental sea neutral en términos de ingreso. La idea es cobrar impuesto a cosas que son “dañinas”, de manera que la gente consuma menos de dicho producto (como el combustible de origen fósil que es finito) y no cosas “benéficas” de las que la gente quiere más (como empleos). Y debido a que el impuesto es neutro en términos de ingreso, los oponentes políticos no pueden reclamar que ha habido alza de impuestos, ya que otra línea de ingreso que ya se está pagando baja en la misma cantidad que el nuevo gravamen.

Cada año, a partir de 1999-2003, el impuesto por litro de gasolina/diesel se incrementó 3,07 centavos, que no es mucho, sin embargo envió una señal a los consumidores para que se prepararan ante el incremento de 15,35 centavos a lo largo todo ese periodo. El público reaccionó de diversas maneras ante estos precios altos, todas ellas eran deseables: conduciendo menos, manejando de una forma que redujera el consumo de combustible, comprando automóviles más eficientes, compartiendo automóvil, tomando transporte público, usando la bicicleta o caminando o cambiándose del campo a la ciudad donde podrían arreglárselas mejor sin tener automóvil.

De acuerdo con el Presupuesto Verde Alemán, que cabildeó a favor del ecoimpuesto, el consumo de combustibles cayó anualmente durante su aplicación, mientras que el número de personas que utilizó el transporte público se incrementó cada año. De la misma forma, la venta de automóviles más eficientes también se incrementó cada año. Además, los impuestos a la nómina cayeron en 1,7 por ciento y se espera que un costo más bajo de la fuerza de trabajo lleve a la creación de 250 mil nuevos empleos.

Sin embargo, desde 2007 el impuesto ambiental no ha sido ajustado, lo cual conduce a una depreciación gradual de su efecto.