Políticas para energía limpia

Ley de calor renovable y Programa de Incentivo del Mercado (MAP)

La ley de calor renovable busca incrementar la participación de calor renovable a 14 por ciento para 2020. Los propietarios de las nuevas construcciones están obligados a que una parte de su calefacción provenga de energía renovable, mientras que los propietarios de construcciones viejas obtienen apoyo financiero para hacer renovaciones. Este fondo fue recortado temporalmente durante la crisis económica, aun cuando cada euro que se gasta aquí generaba más de 7 euros en inversión privada. Ahora, el programa se encuentra nuevamente en activo.

En 2009 – mucho antes del desastre de Fukushima –, fue aprobada la Ley de calor renovable, cuyo objetivo es incrementar la participación del calor renovable en 14 por ciento para 2020. Los propietarios de nuevas construcciones – personas, empresas y el sector público, aun si la edificación es alquilada – están obligados a que una porción del suministro de su calefacción provenga de fuentes de energía renovable (como colectores de energía solar, bombas de calor o boiler alimentado con madera). Los propietarios pueden decidir a discreción cómo cumplir con esta obligación; quienes no deseen recurrir a energías renovables pueden usar más aislamiento o cubrir sus necesidades de calefacción conectándose a redes distritales o unidades de cogeneración. Como el gobierno está obligado por la legislación europea a introducir un estándar de casi cero energía, está planeando combinar la obligación del calor renovable con el código de los edificios.

Dado que es posible planificar los sistemas de calefacción renovable desde un inicio, al momento en que un edificio está en construcción, la Ley de calor renovable se aplica para dicho sector. Para el caso de las edificaciones existentes, el gobierno alemán apoya la renovación de los sistemas de calefacción mediante su Programa de Incentivos al Mercado (MAP, por sus siglas en alemán), que fue originalmente instituido en 2000. Este programa apoya principalmente viviendas ya construidas; las nuevas edificaciones solo entran dentro del programa por determinados tipos de innovaciones.

Los propietarios de vivienda, pequeñas y medianas empresas, trabajadores por su cuenta, lo mismo que municipalidades pueden solicitar financiamiento especial para los siguientes tipos de sistemas:

  1. colectores de calor solar pequeños y grandes
  2. calderas alimentadas con biomasa con sistemas de alimentación automática (como pellets de madera)
  3. gasificadores de alta eficiencia a base de leña
  4. bombas de calor eficientes
  5. sistemas de calefacción urbana, almacenamiento de calor y gasoductos para biogás
  6. sistemas de suministro de calor geotérmico

El propósito es asegurar que se promuevan formas sensibles de utilizar la energía renovable en un momento en que las normas de construcción no han avanzado todavía más. El MAP tiene un presupuesto de más de 300 millones de euros anuales. En términos de impacto de mercado el MAP es una programa muy efectivo: Cada euro de los fondos del MAP ha generado más de 7 euros en inversiones privadas.

Confiabilidad presupuestaria

Durante algunos años inciertos, el fondo disponible dependía del volumen de comercio de las emisiones y, por lo tanto, el MAP era vulnerable a los caprichos de la política. Sin embargo, en las últimas enmiendas al programa, en 2015, se subieron los subsidios considerablemente para aumentar la dinámica en este segmento de mercado. Esto impulsó el mercado de calor renovable, aunque el bajo precio de la energía atenuó el efecto.