Historia de la Energiewende

Origen del término “Energiewende”

En los años 70 nace el término “Energiewende” como un intento de quienes se oponen a la energía nuclear de mostrar que era posible un suministro de energía alternativo.

Este término (que aquí traducimos como “transición energética”) no hace su aparición en años recientes, de hecho fue acuñado en un estudio realizado en los años de 1980 por el Instituto de Ecología Aplicada de Alemania.

Esa publicación innovadora fue quizá la primera en argumentar que el crecimiento económico es posible con un menor consumo de energía; un tema que posteriormente han retomado otros textos, como Factor Four de 1998. Publicaciones previas como Limits to Growth (1972) (Los límites al crecimiento) consideraron llamados de atención, pero sin proponer soluciones específicas. Energiewende fue uno de los primeros intentos que buscó proponer una solución integral, consistente en energías renovables y eficiencia energética. Publicado como libro en 1982, el subtítulo de la Energiewende es “Crecimiento y prosperidad sin petróleo ni uranio”.

El Instituto de Ecología Aplicada había sido recientemente fundado con financiamiento no sólo de organizaciones ambientales (como Amigos de la Tierra) sino de organizaciones protestantes que financiaron investigación. A la fecha, la conservación y el conservacionismo permanecen estrechamente relacionados en Alemania y este vínculo estrecho significa que no se puede partir del supuesto que los políticos conservadores alemanes se opondrán a las energías renovables, como sucede en otros lados. Por el contrario, un número prominente de proponentes de dichas energías son integrantes del Partido Demócrata Cristiano (CDU, por sus siglas en alemán), como Peter Ahmels, que dirigió por once años la Asociación de Energía Eólica Alemana (BWE, por sus siglas en alemán).

Otro buen ejemplo es el activista alemán en el ámbito de la energía solar, Wolf von Fabeck, que ayudó a instituir las primeras tarifas de alimentación en Alemania, en su pueblo de Aachen, al final de los años 80. Un ex oficial militar, von Fabeck se hizo ambientalista cuando fue testigo de los efectos de la lluvia ácida provocados por las emisiones de la planta termoeléctrica, y comenzó a proponer la energía solar cuando se percató de la imposibilidad de proteger contra un ataque militar a las plantas nucleares. Las primeras reuniones que sostuvo sobre energía solar se llevaron a cabo en su iglesia local, cuyo pastor fue su primer asociado al inicio. Otros ejemplos incluyen a Franz Alt, autor de Der ökologische Jesus (Jesús el ecologista). Son varias las iglesias modernas que tienen techos solares en Alemania.