Historia de la Energiewende

Compensación total de costos de la energía fotovoltaica

Al final de los años 80, empresas públicas locales en tres estados alemanes introdujeron el concepto de “compensación total de costos” ―incipiente antecesor de las tarifas de alimentación― de la energía fotovoltaica, que llevó a la aplicación de las primeras tarifas nacionales de alimentación en Alemania.

Además de Wolf von Fabeck (que mencionamos con anterioridad), otros estaban interesados en buscar formas de reemplazar la energía nuclear y, cada vez más, la energía generada con carbón. Después de todo la lluvia ácida se había convertido en una preocupación, al igual que el cambio climático de origen antropogénico debido a las emisiones de carbono; incluso con el canciller alemán Helmut Kohl, del partido Demócrata Cristiano, quien habló en el Parlamento de la “amenaza de grave cambio climático debido al efecto invernadero” en 1987.

Para el final de los años 80, la recién fundada Asociación de Energía Solar (SFV, por sus siglas en alemán) de von Fabeck consiguió que la empresa de servicios local de su pueblo natal Aachen pagara dos marcos alemanes por kilowatt-hora de energía fotovoltaica, después de que demostrara que dicha empresa ya pagaba tanto como eso o más para cubrir la demanda máxima de energía y que la energía fotovoltaica ahora compensaría. La idea –de que compensar por la energía generada era suficiente para cubrir los costos de inversión– vino a ser conocida como el modelo Aachen. No obstante, la idea no se originó en Alemania, ya que Aachen estaba copiando específicamente una política similar en dos poblaciones suizas, mientras que California había adoptado una política similar a comienzos de los años 80 con los Standard Offer Contracts.

Mientras que otras dos poblaciones alemanas –Freising y Hammelburg– incluso habían aplicado una política de compensación de todos los costos poco antes que Aachen, sin embargo fue ésta la que más poderosamente llamó la atención. Una persona detrás de la historia exitosa en Hammelburg fue Hans-Josef Fell (de los verdes), quien posteriormente fue uno de los principales arquitectos de la Ley de energía renovable (EEG, por sus siglas en inglés) de 2000, junto con Hermann Scheer de los socialdemócratas.

Pero estas primeras historia de éxito pequeño y desigual llevó a la aplicación de las primeras tarifas de alimentación nacional en Alemania en 1991, en una coalición poco común entre los verdes y la democracia cristiana. En ese momento, difícilmente los dos partidos estaban en conversaciones (situación que desde entonces ha cambiado). Sin embargo, el CDU tenía una condición: que la propuesta de ley no fuera presentada como un esfuerzo conjunto entre la democracia cristiana y los verdes, sino como una propuesta de la democracia cristiana.

Según la leyenda, esta ley de tan sólo dos páginas estuvo a punto de no ser aprobada. Fue lo último que se votó en la sesión preliminar en 1990 y pasó básicamente porque la CDU pensó que, de cualquier manera, un par de turbinas eólicas no harían mucho daño.