Perspectivas europeas

La Energiewende de Polonia. No, no es una broma polaca. Es una transición Europea.

En 2015 la energía fotovoltaica polaca creció un 240%, y la generación de electricidad eólica un 40%. Pero, a pesar de estas impresionantes cifras, Polonia sigue siendo el reino del carbón.

Por Ireneusz Sudak, periodista especializado en energía, Gazeta Wyborcza

Primero veamos algunas cifras: Polonia es el mayor productor de carbón de Europa. Las minas polacas extraen anualmente 75 millones de toneladas de carbón. En 2016 la generación de electricidad a partir del carbón de Polonia ascendió al 81% (48% a partir de la hulla y 33% a partir del lignito). El gobierno polaco declaró que el carbón polaco es el tesoro nacional porque garantiza la independencia energética del país.

Polonia no solo ha construido trés más plantas de carbón gigantes (en las ciudades de Kozienice, Opole y Jaworzno), sino que está pensando en construir más todavía (en Ostroleka y Pulawy), a pesar de que existen serias dudas sobre el sentido económico de este tipo de inversión. Gracias a las energías renovables los precios mayoristas de la energía son tan bajos que muchos expertos independientes afirman que es irracional construir nuevas plantas de carbón gigantes. Sin embargo, según el gobierno polaco estos planes no tienen que ver con cuestiones económicas, sino con la seguridad energética. Además, Polonia contestó al Programa europeo de comercio de emisiones (EU ETS) alegando que este era injusto para el país. Según el Ministro de medio ambiente, Jan Szyszko, la estructura del EU ETS debería considerar principalmente las especificidades de los Estados miembros individuales, incluyendo el mix energético. Este propuso a la UE que las emisiones de CO2 del país se compensarían si se tuviera en cuenta la absorción de CO2 de los bosques polacos.

Nueva Ley de fuentes de energía renovable

El año pasado, sin embargo, cambió el curso de la transición energética polaca, por no decir que casi se ha detenido. El 5 de mayo de 2016 el gobierno conservador polaco publicó el esperado proyecto de la nueva Ley de fuentes de energía renovable. Esta constituye el reglamento básico para las fuentes de energía renovable y establece de manera detallada el marco legal para los negocios en este sector. Pero, en lugar de avanzar hacia una política más basada en las energías renovables, el proyecto de ley prácticamente mantiene el estatus quo actual del carbón en Polonia. Las organizaciones de protección medioambiental apelaron al gobierno para que implementara tarifas de inyección para pequeños productores de electricidad, pero solo se introdujo un sistema de bonos para los productores de energía renovable. Estos pequeños productores (p. ej. hasta 7 kW procedentes de sistemas fotovoltaicos sobre techos) recibirán un descuento del 70% al comprar electricidad de la compañía de electricidad por cada kWh inyectado a la red eléctrica. Esta disposición entró en vigor el 1 de julio de 2016, pero aún no queda claro si traerá beneficios reales para los "prosumidores" en Polonia.

Una coalición de organizaciones de protección medioambiental, entre ellas Greenpeace y WWF, criticaron la nueva ley alegando que les impedía a los ciudadanos el acceso a las fuentes de energía renovable barata, limpia y verde. Paralelamente al debate parlamentario sobre el proyecto de la Ley de fuentes de energía renovable el Fondo Nacional para el Medio Ambiente aplazó el lanzamiento de un programa paralelo de fomento para los microproductores que incluye préstamos y garantías preferenciales. Es difícil creer que esto es una coincidencia si tenemos en cuenta los cambios recientes de puestos en el respectivo ministerio.

Proyecto de ley antieólico

La segunda ley relacionada con las fuentes de energía renovable tiene que ver con la generación de electricidad eólica. Como están las cosas ahora, el partido en el poder quiere reducir drásticamente la posibilidad de construir aerogeneradores en Polonia.

La reciente propuesta aprobada por el parlamento polaco a finales de mayo de 2016 prevé que los nuevos aerogeneradores sean construidos a una distancia de como mínimo 10 veces mayor que su altura con respecto a la edificación más cercana o incluso bosques y áreas NATURA 2000. Los expertos en energía eólica calcularon que con esta nueva ley solo se podrán construir nuevos aerogeneradores en 1% del territorio polaco. "Los efectos de la ley serán la completa eliminación de los nuevos proyectos eólicos en Polonia", concluyó la Asociación Polaca de Energía Eólica (PSEW). Esto podría significar, en conjunto, el fin de los parques eólicos polacos.

En 2015 Polonia instaló más aerogeneradores que el resto de los países europeos, exceptuando Alemania. Según la autoridad reguladora de la energía, a finales de 2015 la capacidad total instalada ascendía a 4.592 MW, para un total activo de 10.231 GWh, lo que representa un aumento del 40%. Esto hace que la capacidad de los parques eólicos sea casi tan grande como en Dinamarca.

De qué se trata todo

Estos proyectos de ley son acciones deliberadas del partido conservador en el poder. El gobierno de la Primera ministra, Beata Szydło, no es solo conservador en cuestiones de religión y derechos de las minorías, sino también en cuanto a la generación de energía renovable. Este no se cansa de repetir que la seguridad energética de Polonia depende del carbón e ignora las recientes advertencias de la Comisión Europea sobre el creciente problema de la contaminación del aire y la falta de una ley de energías renovables.

La transición continúa

Entonces, ¿es todo tan gris como parece? De ninguna manera. 2015 no fue solo un año récord para la energía eólica en Polonia, sino también para la solar. Según los reguladores de la energía, en 2015 aumentó la capacidad fotovoltaica instalada en 71 MW. Esto representa un enorme aumento del 240% y un hito para las comunidades y los ciudadanos polacos, pues los sistemas fotovoltaicos se instalaron en municipios, escuelas y empresas locales en todo el país. Uno de los parques fotovoltaicos más grandes se inauguró en Ostrzeszow en julio de 2015 (a 100 km de Wroclaw), con una capacidad de casi 2 MW y financiación de una empresa privada local y fondos de la UE.

Muchas empresas y fábricas han decidido desarrollar sus propias fuentes de energía eléctrica para garantizar contar con fuentes adicionales en caso de fallos o averías en la red de distribución y para reducir sus cuentas de electricidad. Otros ejemplos esperanzadores son la sala de deportes de Gryfice (en el noroeste de Polonia, a unos 200 km de la frontera con Alemania), donde los paneles solares instalados ayudan a ahorrar 5.000 euros anuales. Incluso PKN Orlen, una importante refinadora y distribuidora de petróleo estatal, está considerando instalar pequeños aerogeneradores en sus gasolineras.

Estos son los pequeños pasos que da la transición energética. El cambio real está ocurriendo en las cabezas de la gente; hoy en día la conciencia ambiental está al nivel más alto en la historia de Polonia. Pero aún hay muchos pasos más por dar.