Perspectivas europeas

Energía en la República Checa: Pequeños pasos hacia delante, pero las centrales nucleares singuen dominando

Desde 2015 está en vigor en la República Checa una nueva Política energética nacional. Pero los planes del gobierno siguen apostando principalmente por construir nuevos reactores nucleares. No obstante, también revisó y actualizó los planes para la energía renovable. Y aunque el crecimiento resultante de la actualización es pequeño, esta nueva estrategia aviva la esperanza de que el estancado sector de la energía verde vuelva a despegar.

por Martin Sedlák, Alianza para la Autosuficiencia Energética

El camino checo marcha atrás

La Política energética nacional de 2015 está enfocada en la energía nuclear y ya era obsoleta antes de ver la luz del día, ya que se basa en datos que, de manera incomprensible, no tienen en cuenta los costos decrecientes de los paneles solares y los aerogeneradores. Incluso incluye el riesgo de que algunos inversionistas tengan que retirar sus proyectos solares en suelo después de 20 años. La energía nuclear, por el contrario, tiene luz verde para crecer. En los próximos 10 años el gobierno quiere realizar nuevos proyectos de reactores nucleares. Un nuevo comisionado nacional de energía nuclear supervisará la construcción de los proyectos. Se espera que la preparación de estos proyectos cueste de 20.000 millones a 32.000 millones de coronas checas (de 740 millones a 1.200 millones de euros).

El Ministerio de Industria está promoviendo la energía nuclear como la fuente que reforzará la independencia energética de la República Checa. Sin embargo, la política también prevé un aumento del consumo total de energía, lo que significa que, a pesar de que se construyan nuevos reactores, el consumo de gas se incrementará en un 10%.

Así queda claro que más reactores no significan independencia del gas natural. Al enfocarse en la energía nuclear el Ministro de industria, Jan Mládek, se ha pasado por alto otra fuente de energía mucho más importante. Sorprendentemente, esta "fuente" no es una fuente en el sentido tradicional; se trata de una mayor eficiencia energética. Una mayor eficiencia energética podría reducir al mínimo la dependencia de la República Checa de las importaciones de gas ruso. Hoy en día el gas natural se utiliza principalmente para la calefacción, por lo que remodelar los edificios para aumentar su eficiencia energética podría reducir a la mitad el consumo de gas de la República Checa. Este hecho no es nuevo, ya que estos números están disponibles desde 2008, cuando los expertos presentaron estos cálculos a la Comisión de Energía Independiente (2008). Sin embargo, es un misterio por qué el actual gobierno no usó estos datos en su actual política energética actualizada.

Pero el potencial subutilizado de las medidas de eficiencia energética no es el único problema con la Política energética nacional. El Ministerio de Industria parece querer tanto construir nuevos reactores que ha incluido costos descabelladamente bajos para la construcción de centrales nucleares en sus cálculos y ha ignorado la necesidad de apoyo público para tales proyectos, lo que podemos observar hoy en Gran Bretaña y Hungría.

Los planes nucleares de la República Checa no hacen ninguna comparación justa entre las diferentes fuentes de energía. Por ejemplo, la evaluación del impacto ambiental de la ampliación de la central de Temelín. Los estudios no comparan la construcción de nuevas centrales con los ahorros resultantes de una mayor eficiencia energética en edificios de vivienda e industriales con un mix de energías renovables. Según la empresa consultora Candole Partners los consumidores checos podrían incluso pagar más por la energía nuclear si se amplía la central. Construir 2 reactores más en Temelín podría costarles a los consumidores más de 30.000 millones de euros en un plazo de 35 años.

Las fuentes de energía renovable: ¿Nos encontramos en los umbrales de un renacimiento?

La energía limpia tuvo su mejor día en la República Checa en 2005, cuando los miembros del Parlamento aprobaron la Ley de apoyo a las energías renovables, que estaba inspirada en la transición energética alemana. La introducción de los subsidios disparó el crecimiento de la energía eólica, la biomasa e incluso la energía solar, que cubren actualmente el 10% del consumo de electricidad de los hogares.

Sin embargo, surgieron dificultades sobre todo con la energía solar. En 2010, cuando el precio de la tecnología fotovoltaica disminuyó considerablemente, los legisladores no fueron capaces de reaccionar a tiempo a un mayor interés de los inversionistas por la energía solar, lo que provocó que estos instalaran solo una capacidad solar total de 2.000 MW en el transcurso de varios años. Entonces, el gobierno desestabilizó el entorno de negocios haciendo cambios retroactivos en forma de un impuesto solar que suponía una reducción de los ingresos garantizados por la ley para los inversionistas en energía solar. Después de 2010 los nuevos paneles fotovoltaicos solo podían ser instalados en los edificios y en 2014 se cortó el apoyo para estas instalaciones. El número de aerogeneradores es de solo un dígito y en 2014 el biogás sufrió un destino similar a la energía solar, ya que también le cortaron el apoyo.

Sin embargo, nuevos estímulos positivos están empezando a dar frutos lentamente. Por ejemplo, se ha introducido subsidios para pequeños sistemas solares sobre tejados de hogares y empresas, y se ha reimplantado el apoyo a las plantas de biogás que generan calor. El Ministerio de Industria ha hecho caso a las críticas de la Asociación Checa de Energía Solar, la Alianza para la Autosuficiencia Energética, y otros grupos comerciales que han exigido en repetidas ocasiones la eliminación de las barreras administrativas para la operación de las centrales eléctricas a pequeña escala. Este es un primer paso que ayudará a reactivar el interés en las energías renovables, que se hacen cada vez más asequibles. De acuerdo con una propuesta de enmienda a la Ley de Energía, no será necesaria una licencia para plantas de pequeña escala con una capacidad instalada de hasta 10 kW, incluyendo las plantas que están conectadas a la red. Sin embargo, si estos cambios contribuyan o no a reavivar el interés en instalar sistemas fotovoltaicos en tejados dependerá de los instrumentos legales que resulten de ellos.

Plan de acción para la energía verde: No hay margen suficiente para crecer

Después de años de estancamiento, al actualizar el Plan de acción nacional para la energía renovable el Ministerio de Industria ha convenido una estrategia para cumplir los objetivos checos de energía limpia para 2020. El plan original de 2010, nada ambicioso, preveía un objetivo de energías renovables del 13% en el mix energético. La última actualización de 2016 subió este objetivo a 15,9%. Sin embargo, este crecimiento no es más que una manipulación estadística, pues el Ministerio de Industria está contando primeramente con un descenso del consumo (lo cual es positivo), y al mismo tiempo, las energías renovables no van a crecer tanto como deberían. No obstante, habrá un pequeño incremento en las fuentes de energía renovable.

Esperanzas solares

La parte del Plan de Acción Nacional dedicado a la energía solar demuestra bien cómo ha cambiado el enfoque hacia las energías renovables con el tiempo. Mientras el primer Plan de Acción Nacional, de julio de 2010, congelaba la capacidad solar en 1.695 MW hasta 2020, el plan actualizado, de agosto de 2012, permitía 2.118 MW hasta 2020. La versión más progresista del Plan de Acción Nacional es de 2016, que estableció un techo de 2.375 MW.

Así en los próximos años la República Checa podría instalar hasta 306 MW de nueva capacidad solar en tejados. Si tenemos en cuenta que la capacidad solar promedio instalada en tejados de hogares no excede los 5 kW, estaríamos hablando de hasta 15.000 nuevos sistemas fotovoltaicos anuales.

Por otro lado, las baterías, que desde 2015 reciben subsidios como parte del nuevo Programa de ahorros verdes, ayudarán a aprovechar el potencial de los sistemas solares sobre tejados.

Hay viento, pero no hay velas

Hace 10 años los aerogeneradores eran la tarjeta de visita de la energía renovable en la República Checa. Hoy en día todavía siguen teniendo un papel simbólico, por encima de los paneles solares y las plantas de biogás. El mayor crecimiento eólico tuvo lugar en 2007, antes de que se desarrollara el Plan de Acción Nacional, con 62 aerogeneradores nuevos. Después de eso 2012 fue el mejor año para la energía eólica, con 43 nuevos aerogeneradores.

La capacidad total objetivo para los aerogeneradores del Plan de Acción Nacional es un tercio menos de lo que era hace 5 años. Esto es paradójico, pues la energía eólica es una de las formas más baratas de energía renovable, tanto a nivel mundial como nacional. Hay varias razones por las cuales este potencial sigue sin ser explotado: A menudo los proyectos eólicos encuentran resistencia local en la República Checa. De acuerdo con la Ley de apoyo a las energías renovables enmendada los nuevos proyectos eólicos no pueden acogerse a las tarifas de inyección. El Plan de Acción Nacional actualizado da cierta esperanza de que se reintroduzca este apoyo de una forma que cumpla mejor los principios de mercado de la legislación europea. Las perspectivas de la energía eólica en la República Checa fueron estudiadas por Hnutí DUHA y la Cámara de Fuentes de Energía Renovable. Su informe concluye que los eólicos podrían generar 18,29 TWh de electricidad por año. Este pronóstico se basa en el estudio del potencial geográfico y geofísico de la República Checa. Según estas dos organizaciones el crecimiento de la energía eólica podría representar de 17.000 a 23.000 nuevos empleos.

Biomasa, bombas de calor y energía geotérmica

La biomasa sigue siendo considerada una de las más importantes fuentes de energía renovable en el Plan de Acción Nacional. En total la biomasa suministra un tercio de la energía renovable para los hogares. La biomasa debería generar hasta la mitad de toda la energía renovable en 2020.

Según el Plan de Acción Nacional las bombas de calor deberían experimentar un auge. La capacidad instalada de bombas de calor podría crecer hasta 12.700 Tj. Esta cifra es 2,5 veces mayor que la fijada en el primer Plan de Acción Nacional. Según los estimados esta cifra abarcaría 20.000 nuevos sistemas de bombas de calor para viviendas unifamiliares. Para descentralizar la energía y explotar el potencial local de las bombas de calor estas deberían combinarse con los sistemas solares sobre tejados.

Otra fuente de energía renovable interesante incluida en el Plan de Acción Nacional es la energía geotérmica. Según el plan original de 2010 se instalaría en total una capacidad de 390 Tj de esta fuente hasta 2013 y 696 Tj hasta el fin de la década. Pero porque no ha habido ningún crecimiento de la energía geotérmica en la República Checa, el Plan de Acción Nacional de 2015 propone el primer objetivo para 2019 (75 Tj) y un crecimiento para los próximos años de hasta 222 Tj.

Clima político: en busca de la estabilidad

10 años de energía renovable han demostrado que el cliché que los antiguos ministros de industria predicaban de que las energías renovables no tenían ningún potencial está lejos de ser cierto. Después de muchos años de negación el nuevo Plan de Acción Nacional por lo menos da indicios de que el Ministerio de Industria podría dar luz verde a las energías renovables de nuevo. Si el potencial de la energía verde se explota en la práctica, y no solo en el papel, tiene que ser restablecida la estabilidad política para este sector progresista. Solo así se puede usar la energía renovable local para reducir la dependencia del país de importaciones de energía, crear nuevos empleos interesantes y darles a las familias y las empresas las herramientas para generar su propia electricidad.