Perspectivas europeas

¿Aturdidos y confusos? La política energética del Reino Unido necesita una orientación

En relación con el resto de Europa, el papel del Reino Unido como líder del mercado, líder nuclear y líder de gas de esquisto ha puesto de relieve sus políticas, que contrastan con las de países como Alemania y Austria. En particular, la decisión de aprobar Hinkley Point ha sido cuestionada por los subsidios que requiere, a pesar de que fue permitida por la Comisión Europea.

por Naomi Luhde-Thompson, Amigos de la Tierra Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte

Más de tres cuartas partes de los ciudadanos del Reino Unido apoyan la energía renovable, mientras que sólo un tercio apoya la nuclear, y una cuarta parte apoya el fracking según una encuesta pública de opinión que llevó a cabo el gobierno del Reino Unido en 2014. Saltan chispas en el debate energético a medida que las facturas de la población aumentan, y que las compañías ven incrementar sus beneficios por el suministro nacional, y es necesario sustituir el sistema obsoleto con inversiones a gran escala.

La confusa política energética del Reino Unido

Grandes empresas de servicios públicos siguen dominando la política energética del Reino Unido, mientras la energnnía renovable de propiedad de la comunidad pugna por hacerse un hueco a pesar de los obstáculos. Sólo han pasado 25 años desde la privatización de la energía, pero en la política y los medios de comunicación convencionales, el aumento de la energía de propiedad de la comunidad, o de la autoridad local, se ve como una contribución menor al sistema de energía del Reino Unido, alrededor de 3GW by 2020 según estimaciones del Ministerio de Energía y Cambio Climático. Esto tiene que cambiar si el Reino Unido quiere implementar un sistema de energía renovable descentralizado que cumpla con los objetivos más estrictos de reducción de emisiones que han favorecido el cambio climático, y que sea eficiente y justo.

La producción de energía en el Reino Unido

Hace tiempo el gobierno del Reino Unido apoyó la creación de centrales eléctricas de gas en una transición que se denominó "dash for gas". Todavía se están solicitando permisos para explotaciones mineras de carbón a cielo abierto, y las extracciones de gas esquisto, metano del lecho de carbón y la gasificación subterránea del carbón están siendo alentadas por el marco actual en Inglaterra, aunque Escocia y Gales ya han aprobado moratorias sobre el fracking. La oposición pública contra el fracking va en aumento, sobre todo en los lugares donde se han presentado propuestas. En lugares como Balcombe, Sussex, la amenaza de fracking ha dado pie a una campaña a favor de la energía solar de propiedad local. La generación de electricidad a partir de fuentes renovables aumentó un 30 por ciento entre 2012 y 2013, hasta el 13,9 por ciento del consumo bruto de electricidad. En 2016, la energía solar constituyó hasta 3.4% del suministro de energía eléctrica en el Reino Unido.

¿Se apagan las luces?

El temor de que "se apaguen las luces" ha llevado al actual gobierno a apuntalar los servicios públicos existentes. A través del mercado de capacidades, las empresas de servicios públicos están recibiendo subsidios por algo que ya quieren hacer de todos modos que es mantener sus centrales eléctricas abiertas y recibir además dinero por la electricidad que suministran. Estas subvenciones anunciadas recientemente para la energía nuclear y el mercado de capacidad muestran la fuerza con que los servicios públicos están luchando contra cualquier cambio en el sistema energético centralizado actual.

El enfoque de mercado

Los dos principales partidos políticos en el Reino Unido están casados con un sistema que se basa en un mercado dominado por las seis grandes empresas de energía. El problema con este enfoque es que los jugadores existentes en el mercado obtienen todas las ventajas y los beneficios de la inversión antes de la privatización; por ejemplo, en la red, mientras que se espera que los nuevos participantes paguen el coste de la transformación. Hay informes periódicos de los propietarios de potenciales proyectos energéticos de propiedad comunitaria renovables a los que se les presupuestan sumas astronómicas para poder ser conectados a la red, ya que la red aparentemente está "a plena capacidad", por ejemplo en lugares como Cornualles.

Barreras en el sistema

No hay un orden de mérito allí donde se da prioridad a la electricidad renovable para la conexión y alimentación a la red. Suministrar electricidad es imposible para los pequeños productores, debido al coste de la licencia de suministro. El gobierno del Reino Unido, a través del Ministerio de Energía y Cambio Climático, ha tenido grupos de trabajo dedicados al suministrado, a la red y a la propiedad por parte de la comunidad, pero hasta ahora no se ha producido ningún cambio estructural. El año pasado los cambios hechos en los regímenes de subsidios y de planificación pararon de facto el desarrollo de parques eólicos en tierra y está frenando el desarrollo de los parques fotovoltaicos. La respuesta del sector de la energía comunitaria mismo es buscar nuevos modelos de negocio para los proyectos registrados que construirán este año.

¿Qué significa esto para la transformación de la energía en el Reino Unido?

La relación entre la Ley de Cambio Climático de 2008 y sus presupuestos de carbono y de la Ley de energía significa que el gobierno del Reino Unido está centrado en "descarbonizar" la electricidad, pero no específicamente en la generación de energía renovable. En vez de eso, los principales partidos políticos prefieren mantener sus opciones abiertas, con un poco de todo en el mix. Esto crea una gran sensación de incertidumbre: ¿entrará el fracking dentro de una posible brecha de suministro de energía, o podrán las energías renovables y la eficiencia energética despegar hasta el punto de eliminarlo? ¿Habrá una nueva generación de plantas nucleares o se eliminará este tipo de energía por unas cuestiones de costes y residuos insalvables? ¿Pueden la red y los sistemas de suministro adaptarse a más energía renovable? Con la cancelación de los programas de captura y almacenamiento de carbono y los programas nucleares lidiando con costos siempre mayores existe un riesgo real de que el Reino Unido se quede atrás en la transformación de su sistema energético para que tenga una proporción mayoritaria de energía renovable.

¿Qué es lo siguiente?

El nuevo gobierno del Reino Unido tendrá que hacer frente a estos problemas, mientras las facturas de energía de los ciudadanos siguen subiendo, se impulsan nuevos desarrollos energéticos y más gente se involucra con la energía de la comunidad y entiende las barreras a las que se enfrenta. Los activistas anti-fracking se asegurarán de que los combustibles fósiles no convencionales siguen estando en la parte de arriba de la agenda política, y el puro coste de nuevas centrales nucleares pueden hacerlas inaccesible. La “energía de la comunidad” ya casi no forma parte de la agenda política, pero sí existe un enfoque en las inversiones en infraestructura que podría reabrir el debate en el futuro.

El Reino Unido debe conectar primero la energía renovable a la red, hacer que sea obligatorio en los esquemas que se ofrezca una cuota a las comunidades locales, y hacer que sea sencillo y asequible para los proyectos locales poder abastecer a su comunidad local. Si todo esto sucede, la energía de la comunidad comenzará a transformar la forma en la que la gente produce y usa la energía en el Reino Unido.