Preguntas y respuestas

¿Cómo garantizará Alemania que los pobres todavía puedan cubrir los costos de la energía?

En general, Alemania puede proteger a los pobres proporcionando empleos con salarios que les permitan vivir, por ello una de las principales metas de la Energiewende es poner en marcha la industria alemana para la producción de futuras tecnologías. Además, el costo de la electricidad ha incrementado más lentamente durante la última década que el costo del combustible para motor y el aceite para calefacción.

La Energiewende es una respuesta a la fluctuación impredecible de los precios de la energía, no la causa de precios elevados en el largo plazo. Se espera que el precio de la energía convencional vaya en una sola dirección: hacia arriba. Desde 2000 el costo del carbón de antracita se ha más que duplicado en Alemania, mientras que el costo del gas natural casi se ha triplicado.

Aún más, el precio al por menor de la electricidad solo se ha incrementado un 3 por ciento en 2013, un porcentaje que está muy cerca de la tasa de inflación general del 2 por ciento que tiene Alemania. Desde entonces, las tarifas al por menor se han mantenido dentro de la tasa de inflación.

En contraste, el costo de la energía renovable se espera que siga cayendo o que al menos se mantenga, dependiendo de la tecnología específica. El costo de la energía fotovoltaica cayó 50 por ciento de 2010 a 2015, y la base de datos de Transparencia de Costos dependiente del Departamento de Energía de Estados Unidos, muestra que la energía eólica en tierra está casi a la par del costo del gas natural, la energía generada con carbón y con energía nuclear. El Instituto Fraunhofer de Alemania para los sistemas de energía solar estima que esta energía en el país costará lo mismo que la energía producida con carbón más o menos hacia finales de este decenio, incluso en la nublada Alemania.

Es creciente la preocupación por la pobreza energética, aunque no existe una definición clara de lo que realmente significa este término. En los últimos años, la cifra anual de hogares alemanes que se quedaron sin electricidad por tener adeudos asciende a unos 330.000, pero por lo general vuelven a recibir el suministro un par de días después.

Desafortunadamente los informes sobre hogares sin electricidad raras veces compara Alemania con otros países. De hecho, Alemania está muy bien en este aspecto. Las comparaciones de “pobreza energética” ponen a Alemania regularmente por encima del promedio de la UE. Una de las razones de esto puede ser que Alemania combate la pobreza, no solo la pobreza energética. Por ejemplo, en 2015 introdujo un salario mínimo de 8,50 euros. Desde 2009, Alemania ha sido líder en mantener una cifra de pobreza energética baja en Europa.

Como se discute en la sección sobre justicia social, ya se ofrecen las auditorías energéticas para las viviendas pobres para que reduzcan su consumo innecesario de energía. Al mismo tiempo, debe mantenerse en mente que incluso los hogares de bajos ingresos gastan menos de 10 por ciento de su ingreso en energía. Por ello resulta crucial que la pobreza misma sea abordada directamente mediante políticas sociales apropiadas, planes de jubilación y salariales. Finalmente, la energía limpia también ayudará a mitigar el calentamiento global, que afectará a los países pobres. En otras palabras, el compromiso alemán con las energías renovables también va a ayudar a los países pobres.