Preguntas y respuestas

¿El retorno energético de la energía eólica y solar puede ser positivo?

Una pregunta común no sólo entre los legos, sino sorprendentemente, incluso entre los expertos, es si los paneles solares y los generadores eólicos alguna vez generarán más energía que la consumida en su producción e instalación. La respuesta es fácil: el retorno ha sido abrumadoramente positivo durante décadas.

Ha quedado claro durante más de diez años que el retorno energético es altamente positivo. El instituto de investigación solar alemán Fraunhofer (PDF) estableció el tiempo de retorno en “alrededor de 2,5 años” para los paneles fotovoltaicos en el norte de Europa, cifra que desciende a 1,5 años y menos en lugares más soleados. Los paneles solares vendidos en los últimos años han tenido garantías de rendimiento de alrededor del 80 por ciento en 25 años, lo que significa que un panel de 2,0 kilovatios está garantizado para alcanzar un máximo de 1,6 kilovatios después de 25 años de funcionamiento.

Evidentemente, el retorno de la energía fotovoltaica es enorme: la energía que se obtiene es de una magnitud superior a la invertida.

El tiempo de retorno de los generadores eólicos es aún mejor; se cuenta en meses en lugar de años. Como el periódico británico The Guardian señaló, “un parque eólico promedio produce de 20 a 25 veces más energía durante su vida útil que se consume para fabricar e instalar las turbinas”.

Con el carbón, la eficiencia siempre representa una pérdida, mientras que con la energía solar siempre supone una ganancia. El carbón que consumimos desaparece para siempre, por lo que en un 33 por ciento de eficiencia, se pierden dos tercios. De no utilizarse seguiría en el suelo; es decir no se perdería.

En contraste, la Tierra recibe una cierta cantidad de energía solar cada día. Si un panel solar tiene un 16 por ciento de eficiencia, en torno a 5/6 de la energía solar se pierde, pero si un tejado no tiene paneles solares, toda la energía solar se pierde. El 16 por ciento de eficiencia es una ganancia. El planeta recibe aproximadamente la misma cantidad de energía solar todos los días, pero la de ayer se perdió para siempre.

En otras palabras: el carbón se usa y se pierde; la energía solar se usa o se pierde.