Preguntas y respuestas

¿Habrá apagones de luz?

Alemania tiene la red más confiable de Europa, desde que se cuenta con estadísticas estandarizadas a partir de 2006. De acuerdo con las cifras que presentan dichas estadísticas, la red alemana alcanzó un nuevo récord de confiabilidad en 2015. Ese nivel, unos 12 minutos de corte de energía por año, se ha mantenido estable desde entonces. Además, otros países que también optaron por las energías renovables, como España e Italia, han visto mejorar la confiabilidad de su red conforme aumentan el uso de dichas energías.

En el contexto de Europa, Alemania (junto con Dinamarca) cuenta por mucho con el suministro de energía más confiable. Los alemanes cuentan con suficiente capacidad para alimentar sus viviendas, fábricas y sus trenes de alta velocidad.

Alemania ha tenido uno de los suministros de energía más confiables de Europa todos los años desde 2006 hasta el presente, solo superada por Luxemburgo, Dinamarca y Suiza.

Los apagones de luz siempre son posibles, por supuesto, pero una escasez sistemática de suministro de energía sólo podría suceder si las inversiones en energía suministrable no fueran suficientes para reemplazar plantas convencionales caducas que están a punto de ser cerradas. Técnicamente, la solución está ahí: una combinación de extensión y optimización de red nacional y regional transfronteriza, una combinación de plantas con distintas energías renovables, una capacidad flexible de respaldo, una reserva estratégica de plantas de energía, gestión de la demanda y, finalmente, almacenamiento. El desafío más bien es de orden financiero. Para el futuro, el sector energético demanda capacidad de pagos para garantizar que haya en servicio suficiente capacidad de generación de respaldo.

2016 resultó el quinto año récord consecutivo para las exportaciones de energía de Alemania. Los Países Bajos fueron el mayor importador neto de electricidad alemana, pero las exportaciones fluyeron también a la Francia nuclear. Alemania superó a ese país como principal exportadora de energía de la Unión Europea, mientras que el parque de centrales nucleares francés luchaba por mantenerse en línea.